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 Eclipse Fick Yuri

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Pez Gallo
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MensajeTema: Eclipse Fick Yuri   Jue Mar 18, 2010 5:48 pm

Capitulo uno: “Encuentro”

Verde ,amarrillo y rojo al fin. Cruce la calle con la mirada sombría, el mundo tan lleno de ruido y color, todo me parecía una verdadera estupidez ,seguí por donde siempre volvía a casa cuando de entre un callejón escuche por primera vez sus melodiosa voz.

-por favor déjenme –una chica de unos 16 , medianamente alta ,con una figura bastante contorneada y blanca piel, preciosa, aun en el verano mas brillante ella iluminaria todo con su luz, a su alrededor 3 hombres, obviamente delincuentes con sucias intenciones. Me acerque sin disimular mi presencia, bote mi cartera y saco escolar al suelo para arremangarme los puños de la camisa y girar mi cuello de manera desafiante.
-eh tu, lárgate de aquí –me dijo uno, pero otro le detuvo.
-hey, ¿que haces aquí preciosa? –se me acerco zigzagueando ,para tomarme por la cintura, la muchacha más atrás temblaba de terror ,sonreí irónicamente.
-aprende modales estúpido –lo tome del cuello para levantarlo del suelo y estrangularlo con fuerza, los otros dos se miraron y el que hasta entonces solo sujetaba a la chica saco un cuchillo para ponérselo en el cuello.
-déjalo o la mato –vociferó amenazando con cortar ese idílico cuello de terciopelo. Abrí mi mano de una vez para dejar caer al despojo de hombre al suelo, el segundo tipo se me acerco sacando también una cuchilla, antes de que estuviera a menos de un metro de mi, patee su mano mandando la navaja a volar, igual que algunos de sus dientes al golpearlo en la cara con mi puño izquierdo, agachándome rápidamente lo derribe y lance contra el que yacía en el suelo, dirigí una peligrosa mirada al que faltaba, haciendo un gesto de rata atrapada empujo a la chica hacia mi para salir corriendo cobardemente, ella me miro con lagrimas en sus claros ojos y antes de poder decir nada se desmayo en mi brazos.
-agh... Hatiri siempre te metes en problemas raros – mi prima, que vivía cada dos días conmigo suspiro largamente al verme llegar con una chica en brazos.
-estaban acosándola y solo la salve, no molestes kizuma –ignorándola subí a mi habitación para dejar a la muchacha en mi cama ,arroparla para luego observar su linda cara –parece un ángel...-me dije a mi misma.

-Hatiri..

Un fugas recuerdo paso por mi mente ,algo confundida me dirigí al baño para lavarme la cara que no me paraba de sudar, al mirarme al espejo vi mis ojos extrañamente vidriosos y aparte una pequeña lagrima.

-no seas estúpida ...-me quede en silencio para no seguir menospreciándome, lave mis sucias manos con suavidad y me cambie de ropa.
-etto- al abrir la puerta de mi habitación, ella estaba frente a mi, algo confundida y pálida, sorprendida le sonreí espontáneamente para acercarme a su perfecta silueta.
-hola, como te sientes? –la invite a sentarse en la pequeña sala de estar del segundo piso.
-mejor gracias –respondió algo sonrojada al ver mi amabilidad –yo.. tu eres la que me salvo?- baje la mirada al recordar el cuchillo sobre su piel.
-no lo llamaría salvarte, solo ayudarte, actué muy lento ,discúlpame- sin aviso se me acerco tomándome las manos, ella tan cálida, yo tan fría.
-oh no! ,por favor no digas eso, tuve miedo pero tu me salvaste, muchísimas gracias – fue entonces cuando me abrazo, un suave aroma llego a mi, envolviéndome para relajarme como nunca antes –yo.. oh.. ni siquiera me has dicho tu nombre, cocino bien me gustaría hacerte un pastel para agradecerte... –pose mis dedos sobre sus entre abiertos labios, para sonreír y acariciar sus mejillas.
-Otori , Otori Hatiri –se aparto algo nerviosa ,y suspiro para aliviar su vergüenza, por mi lado, le ofrecí ayuda para levantarse del suelo donde estaba sentada frente a mi silla, sus suaves manos tocaron la mías nuevamente pero fue breve ya que me soltó en cuanto pudo.
-yo... me llamo Kuna.. Mishihara Kuna.
-Kuna-chan? –dije pasándole sus cosas y ayudándola a orientarse.- tienes que tener cuidado ,todas las ciudades tienen rufianes sedientos de mujeres hermosas como tu.
-lose.. disculpa no quería causarte problemas- dijo algo desanimada , ladee la cabeza jurándome que era la chica mas tonta de la tierra, acaricie su cabizbaja melena para sonreírle.
-no pasa nada, daría todo por cuidarte –devolvió la sonrisa y se despidió, me quede el resto de la tarde pensando en ella –Kuna....- me rasque la cabeza impaciente y desesperada de ni siquiera conocerla y ya extrañarla. Desde siempre tuve preferencia por las mujeres, no es que los hombres no me gustaran si no que los encontraba muy animales, incapaces de comprender los sentimientos de una chica, incapaces siquiera de controlar lo que les cuelga entre las piernas. Suspire hastiada de mi, de mis sentimientos, de mi constante conducta depredadora ante chicas bellas, siempre tenia a mi disposición a cuantas quisiera, por alguna extraña razón siempre estaba rodeada de mujeres, quizás tenia una afrodisiaca fragancia que las atraía y como una plata venenosa las devoraba para disfrutar lo mas dulce de sus cuerpos.
-Hatiri ven a cenar – Kizuma me gritaba desde fuera del baño para ir a comer, me seque rápidamente la cara otra vez, húmeda, por mi obsesiva costumbre de mojármela cuando estaba nerviosa, mi prima a pesar de verse sencilla y poco llamativa, era una mujer sumamente inteligente y creativa, ella me enseño a cocinar, a bordar y a tejer, tenia novio hace la unos 2 años y ahora se preparaba para vivir con el y dejarme a mi a cargo de la casa, ”ya estas mayor, puedo confiarte la responsabilidad de tener tu propio hogar....” me dijo en cierta ocasión.

Sin muchas ganas de hablar comí, agradecí el alimento para despedirme e ir a dormir, mas bien para desvelarme pensando en mis pasadas aventuras ,¿cuántas chicas habían pasado por mis sabanas?, mujeres hetero sexuales que gracias a mi se abrían al mundo de la confusa bisexualidad, al tormento de tener parejas del mismo o distinto sexo, a la critica social, a la lujuria creciente por el cuerpo de un ser prohibido.

A pesar de mis contantes aventurillas, nunca me acosté con un hombre, muchos se me declaraban, se me ofrecían los mas cotizados galanes del instituto pero siempre los rechacé a todos.

La gente evita acercarse a mi por mi publico lesbianismo, mas de una vez mi prima debió ir hablar con la directora para que no me expulsaran por besar a chicas delante de todo el mundo, me expulsaron de dos internados para mujeres y pensando que solo era una “etapa” mis totalmente ausentes padres me trasladaron a un instituto mixto, donde infelizmente tuve que convivir con enamoradizas muchachas y sofocados muchachos sublevados de allí abajo por poseer a estas primeras.

-Hati-chan ¿qué tienes? – Setsuna ,mi mejor amiga , me observaba desde sus algo ocultos ojos verdes por un pelo negro intenso, lucia mas bella cada día, era la única mujer a la que encontraba hermosa e inteligente *aparte de mi prima Kizuma* que no me producía fantasías o deseos por su persona, una corta falda dejaba lucir el atractivo de sus trigueñas piernas, su busto prominente hacia resaltar el corbatín del uniforme y sus largos dedos decorados con esmalte de uñas y anillos brillantes giraban enroscando su pelo en ellos.
-solo pensaba –dije saliendo de mi para observarla –por?
-¿no tienes curiosidad?
-¿sobre que? –se quito la mano del mentón sorprendida por mi respuesta.
-¿no te has enterado? Hoy llega... –antes de que pudiera decir otra palabra llego nuestra maestra, una mujer de unos 28, alta delgada sin mayores atractivos físicos excepto unos misteriosos ojos azules. Empezó la mas tediosa clase del año, no pudimos hablar hasta que la maestra se fue a la hora del descanso, todos agotadísimos nos mirábamos extasiados de tanta matemática y algebra.
-casi me exploto la cabeza –dijo Neboko, mi único amigo hombre.
-vamos chico, como puedes ser tan blanducho –dijo mirándolo de reojo una sonrojada Setsu-chan, ellos eran novios desde antes que yo llegara al recinto, pero al menos en mi presencia controlaban su apasionada relación.

Salimos a caminar, varias chicas pasaron por mi lado para observarme y murmurar quizás que extrañas cosas.

-agh.. bestias chismosas –dijo mi amigo fastidiado.
-me da lo mismo –dije asiendo un ademan con la mano derecha de desinterés.
-pero Hatiri siempre es lo mismo contigo ,¿cuándo se te quitara la mala costumbre de ignorar a los demás? –me encogí de hombros, la trigueña no pudo mas que suspirar y el chico reír espontáneamente.

Cerca de la cafetería había un pequeño grupo de chicos y chicas, parecían rodear a alguien, no pusimos atención y seguimos caminando, solo alcance a caminar 4 pasos cuando algo me detuvo, una cálida mano que ya había tocado antes, podría ser..

-kuna-chan.. –prenuncie con apenas un hilillo de voz su nombre, frente a mi estaba ella, con el uniforme que parecía resaltar mas aun su preciosa y única elegancia, todos extrañados, preguntaron lo obvio.
-¿se conocen? – sonriendo, kuna-chan me tomo por el brazo para apegarse a mi dulcemente.
-si!! Hatiri-sama me salvo ayer de unos maleantes que quizás que me habrían hecho si ella no hubiera estado allí- sorprendidos el publico me miro, ¿cómo era posible que una vil criatura como yo, come-chicas salvará sin menor interés a una preciosura como esa?
-déjala en paz Otori –un muchacho, me aparto sin cuidado de ella, para acercarse desafiantemente a mi- ni se te ocurra ponerle las manos encima a Mishihara-san –tomándome de la corbata me levanto del suelo, fue cuando, antes de golpearlo yo, Neboko le propino un certero golpe de puño en el estomago, soltándome de inmediato salte lejos de el, mire por ultima vez a Kuna y me aleje haciéndole una seña a los míos para dejar el lugar.
-¡¿quién diablos se cree ese Kakuzo!!!? –gritaron furiosos Setsu-chan y Ne-chan al mismo tiempo, aquel joven, Kakuzo Minato de 3er año era uno de los que se me declaro y recibió la frialdad de mi rechazo, popular, líder del club de Karate, numero uno en notas de su nivel ,constantemente competíamos. Yo, Otoro Hatiri, líder del club de artes marciales *el que juntaba Kung fu, Karate y Taek wondo* numero uno en notas de mi nivel , premiada en todos los clubs a los que he pertenecido y parte del consejo estudiantil, odiada y amada ,esa era yo.
-da lo mismo –dije sin mucho interés nuevamente –ya veremos que pasa cuando lo encuentre solo – esta vez el tono de mi voz cambio y una sobra de dibujo en mi sonrisa, mis amigos me miraron y se echaron a reír cuando de un momento cambie mi expresión perversa a una cara de enferma mental, a risotadas entramos al salón para ser expulsados por el profe e ir al despacho de la directora por llegar tarde.
-Tadaima - cerré la puerta despacio, pero el silencio de la casa hiso retumbar el sonido de mi llegada, en la mesa una nota de mi prima: “Tienes comida para un mes recuerda conservarla bien ,un beso” –Kizuma... –murmure, cerré mis ojos cansada y después de ducharme me dormí sin comer.

Tuve pesadillas esa noche ,mis antiguos yerros perseguían mi mente con la fragancia de los cuerpos de aquellas que mías habían sido y especialmente la fragancia de una, nunca me gusto hablar de ella, pero cada mal día termina con su recuerdo.

Yukino, ella tenia 14 años cuando la conocí, yo 15, aun estaba en un internado para chicas y ella desde que puso sus ojos sobre mi ,nunca mas me dejo ir, no fue cosa mía esa única vez ,pido el traslado a mi habitación y su primera noche durmió en mi cama, fingiéndose asustada y temerosa.

-sempai –habían pasados tres meses desde que éramos compañeras de habitación y teníamos una ”relación” de lo mas rara, nos gustábamos y pasábamos gran parte del día juntas pero no decíamos nada acerca de nuestros sentimientos ni nos besábamos ni nada de nada, solo dormir juntas. La mire de reojo mientras me secaba el pelo recién salida de la ducha –tu... me gustas.. –me detuve a mirarla sus mejillas enrojecidas la hacían ver mas preciosa de lo que era, sonreí y la abrase.

-Tu también me gustas Yuki-chan –me miro y acercándose suavemente, me beso, nunca había pensado que el beso de una chiquilla fuera mas placentero que un romántico beso de una mujer con experiencia o el fuego de uno apasionado, para ese tiempo yo ya había estado con tres mujeres, dos de mi edad y otra 5 años mayor, para mi no era nada del otro mundo besar a una mujer, ni tampoco hacer el amor con una pero con ella... sencillamente todo fue nuevo y especial .


Sacudí mi cabeza y me levante de la cama, subí al techo y me quede allí, mirando el cielo estrellado de una noche muy despejada ,una sombra se movió ágil hasta la entrada de mi casa y cuando se disponía a entrar en mi hogar la intercepté por al espalda poniendo mi mano en su nuca lista para golpear, fue cuando tímidamente escuche su voz.

-Hatiri-sama... –una temblorosa Kuna se daba vuelta para ver con terror mi expresión asesina –yo no.. quise molestarte... – retire inmediatamente mi mano y una sonrisa remplazo mis ojos oscuros de amenaza , la invite a pasar y le serví te.
-¿qué haces aquí nena? – tomo de a sorbitos pequeños, el agua caliente parecía hacerle daño a sus labios que se enrojecían un poquito cada vez que bebía – pensé que ya no te vería mas –mencione con tono irónico.
-m.. ¿por qué dice eso Hatiri-sama?-me miro preocupada a lo que mi corazón se estremeció de dolor.
-mira.. yo... yo no soy muy querida en el instituto, los amigos que tengo son pocos por los rumores que se cuentan sobre mi, no todos son ciertos, es verdad, pero la gran mayoría si, la gente no esta acostumbrada a ver una lesbiana divulgar su condición dentro de un colegio mixto, ni siquiera los jóvenes, ser como yo soy.. yo.. ¿no te asusto?, ¿no temes a que me aproveche de ti? – fui increíblemente sincera con ella, mirándola a los ojos hable seria y para que me escuchara atenta y tranquila, me sorprendió una sonrisa que se dibujaba en sus labios.
-yo.. yo se que te gustan las chicas, lo supe desde que nos conocimos cuando ni siquiera sabia tu nombre –parpadee, que perspicaz.. pensé – cuando esos hombres me atacaron tu me defendiste y cuando me miraste por primera vez, pude ver que me protegías, no como una buena persona que ayuda a otra, si no como una mujer que ayuda a quien ama... –mis ojos nos se despegaban de los suyos, esta chica.. ¿qué pasaba que parecía conocerme tanto? – vi temor cuando me aprisionó con el cuchillo, pero no temí, porque confíe en ti desde el primer momento , por eso Hatiri-sama, no te temo a ti, ni a tu condición, no le temo a los rumores de los demás, no le temo a tu mundo que es totalmente diferente al mío, no temo a nada, con tal de estar cerca de mi Hatiri-sama – “mi” Hatiri ,que estaba pasando aquí? –por eso... ¡Te hice un pastel! – el cambio fue tal que no pude mas que caerme de mi asiento para volver a mirar a una chica sonriente y entusiasta totalmente al revés de la tranquila y seria de hace un minuto.
-¿ah? –me sonrió y saco un pedacito de un pequeño y redondo manjar, estaba exquisito, era tarde asique le ofrecí dormir en mi casa, en mi cama y yo observándola, estaba junto a mi, tranquila y su respiración me llegaba tibiamente, cuando dijo “claro, que alegría dormir contigo” no note ni una pisca de duda en sus ojos, esta chica...¿porque no me temía...? si yo..

-eres como un león ,nunca te cansas de comer ,de cazar, de llenarte del otro ,amo eso de ti- me abrazo desnuda ,su cuerpo tibio a pesar de lo que se aparentara, ya no me acompañaba, beso mis labios con pasión y bajo su mano hasta mi intimidad –eres deliciosa... –sin que yo hiciera mucho, hicimos el amor otra vez, si es que a eso le podemos llamar amor.

-Yukino..-susurre cuando descansaba en mi pecho .

-¿que pasa tigresa? –empezó a jugar con mis pechos pero la detuve seria.

-tenemos que hablar –hiso una mueca de aburrimiento y de mala gana se dispuso a escucharme- esto no esta funcionando.

-¿esto? ¿de que hablas? Estamos de lo mejor ,hacemos el amor siempre, estamos juntas eres mía y yo tuya, ¿que podría ser mejor? –baje la mirada algo desconcertada por esas palabras tan vacías, tan solo llenas de deseo y pasión.

-¿me amas? –me miro para reírse a carcajadas y me sentí sumamente estúpida.
-hay!!! Por favor Hatiri ,tu sabes que si –dijo secándose las lagrimas de risa.

-.....-

-eres un chiste – ella sintió que la relación mejoro desde esa noche, yo sentí que la relación murió esa noche.


-eres un chiste...- repetí semi dormida, me levante y observe a kuna dormir, sentí un agudo dolor en el pecho y tomándola cuidadosamente, la lleve a su casa guiándome por una hoja que encontré en su abrigo. Decía “plan para ir a la casa de Hatiri-sama!! ,dale el pastel ¡¡animo!!” marcaba la ruta desde su hogar hasta el mío, silenciosamente, me adentre en el recinto y adivine su cuarto, la arrope y salí para perderme en la noche, dejándola sola ,para que al despertar se preguntara donde estaba yo...
-¡maldita sea! –estaba al borde de la azotea de un hotel frente al mar, la verdad no se si esperaba que alguien apareciera o el sol brillara ante mi o quizás solo esperaba tener el valor de lanzarme al vacio y terminar con mi vida –¡no debí haber nacido! –me maldije entre lagrimas y recuerdos de ese pequeño cuerpo que había herido profundamente mi corazón.

-¿qué has dicho? –desconcertada la mire con los ojos muy abiertos ,ella frente a mi me miraba de manera prepotente sin darle mucha importancia a mi expresión.

-esto se termino, ya no eres la misma, antes me hacías vibrar de placer, ahora solo hablas y hablas, nunca pensé desir esto pero tu...¡me aburres! –una daga helada cruzo fugazmente por mi mente y por mi corazón que adolorido no pudo hacer mas que desmoronarse sobre los cimientos de cristal que yo le había construido- no llores, no vale la pena, no por ti sino por mi –fue lo ultimo que escuche de sus labios antes de que tomando sus cosas se fuera con una chica que la esperaba fuera de nuestra habitación, me quede allí, en silencio solo gimoteaba de vez en cuando con las lagrimas corriendo por mis mejillas, los colores se perdían y solo escuche a lo lejos unos pasos alejarse y una puerta ser cerrada fuertemente.


-Yukino.... –mire al frente ,el sol anunciaba su arribo sobre el mar esparciendo de apoco su luz entre las nubes – yo....- mis ojos cristalinos fueron cubiertos por mi palma temblorosa – kuna-chan –el olor de su pastel había quedado impregnado en mis manos y se mesclaba con la briza salada –dios.. ¿qué ... que hice mal...? –llore muchisimo, ni siquiera cuando ella me dejo llore tanto como aquella vez ,llore mas de tres horas seguidas para luego bajar e irme a casa.
Al llegar el teléfono marcaba dos llamas perdidas ,lo ignore y al subir la escalera sonó ,conteste de mala gana ,casi sin voz.
-¿si?-
-Hatiri!!! –la voz de mi madre ,era dulce y suave pero nunca llego a mi de una manera verdadera y afectuosa
-¿qué pasa mamá? – me respondió palabras incomprensibles para mi en ese momento, se escuchaba feliz, como si la noticia que me estuviera dando fuera la mejor del mundo -¿qué dices? –fue en ese momento cuando mi vida dio un giro de 360 grados.


Capitulo 2: “Problemas”

Al llegar al instituto junto a Neboko pude notar inmediatamente las miradas sobre nosotros.

-¿qué abra pasado? –mi novio mi miro algo inquieto por las miradas
-no tengo idea, pero tenemos que buscar a Hati-chan inmediatamente –nos dirigimos a una velocidad record al salón, allí estaba como cada día, sentada en su pupitre esperando nuestra llegada, pero al mirarla pudimos notar algo extraño en sus ojos –Hati –chan... ¿qué tienes? –me miro para luego volver a mirar a la nada.
-me llamaron mis padres –me sorprendí, las personas mas ausentes de su vida eran sus progenitores –me dijeron que mi prometido había llegado a Japón hace una hora – ¿su.. prometido? – y ahora se acaba de presentar con la directora.
-¿qué has dicho? – Ne-chan parecía tan sorprendido, como si le estuvieran contando un cuento -¿prometido?
-si... –no pude hacer mas que caer sentada en mi lugar, pero si a ella..
-clase! Siéntense tengo un anuncio – la profesora llego mas temprano de lo normal y no pudimos hacer nada mas que obedecer –hoy a llegado un nuevo alumno, espero que lo reciban bien –un alto y buen mozo chico entro al salón, era blanco con un pelo castaño claro brillante y unos ojos celestes hermosos, aun así note oscuridad en su sonrisa .
-hola a todos, mi nombre es Hahori Mayoko y soy el prometido de la hermosa chica de allá – extendió su mano señalando a Hati-chan ¿este chico que se proponía? – espero llevarme bien con todos – avanzo hasta ella y se sentó detrás mío al lado de Neboko horizontal a Hatiri.

La profesora alzo la voz al ver al sublevado salón murmurar a viva voz :¡El prometido de Hatiri-san! , yo solo me limite a mirar por la ventana y recordar la conversación con mi madre.

-¿recuerdas que te mencioné a una familia que conocimos en Otawa? –asentí en silencio – bueno ellos tiene dos hijos y uno es de tu edad, cuando vio tu foto no pudo mas que enamorarse, asique como somos amigos de sus padres propusimos el compromiso inmediatamente¿ que tal? – la mano que sostenía el auricular me empezó a tiritar y la otra se cerro fuertemente.

-¡¿es que acaso te has vuelto loca?! – grite sin mesura– me gustan las mujeres mamá, soy lesbiana jamás me casare con un hombre!! Además ni siquiera lo conozco ¿quién te crees para decidir con quien me casare? –ella a su vez solo intentaba hablar para ser acallada por mis alaridos – antes pensé que no te importaba ahora se que el único interés que tienes en mi es arruinar mi vida!

-amor cálmate, lo hecho, hecho esta, el ya arribo a Tokio hace 10 minutos y ahora va camino a tu instituto, es solo un pequeño cambio ya veras como terminas acostumbrándote...-no pude mas de la ira y le grite por ultima vez.

-¡TE ODIO!!!- para agarrar el teléfono y sacarlo de cuajo desde la pared.


Un papel llego a mi mesa, disimuladamente lo tape con mi mano para abrirlo, era de Setsuna.

-¿qué vamos hacer con el muñeco? –ella tenia la manía de ponerle sobrenombres a los demás, sonreí entretenida para responder.
-no lose, los perros me lo dejaron anclado aquí–los perros era como nos referíamos a mis padres, lo lance a su mesa y me llego la respuesta casi de inmediato.
-¿y si hablamos con el? –mire hacia atrás y el me lanzo un beso, un escalofrió paso por mi espalda y escribí.
-no se ira, creo que le gusto – la respuesta no tardo en llegar.
-como no, eres lindísima, aun así los perros te presionaron para estar con el, eso es abuso de poder- asentí en silencio y me guiño el ojo para señalarme el reloj, en un minuto se terminaba la clase. Un papel le llego a Ne-chan quien me lo envió a mi.
-“Al acabar con la clase, saldremos corriendo antes de que pueda ver a donde nos dirigimos, Hatiri se va a la cafetería y nosotros al despacho de la directora nos juntamos haya en 5 minutos” –los observe para señalar que estaba de acuerdo con el plan ,empezó la cuenta regresiva,10 , 9 ,8 , estaba nerviosa, no era común para mi salir corriendo de un chico acosador ,5 ,4 ,3, que dirá kuna de esto? ,1 ,0.
-a correr...-susurre y antes de que ni siquiera la maestra saliera, nosotros tres corrimos fuera del salón, bajamos hasta el 4to piso y nos separamos, me escondí bajo la mesa de la cocinera, Simo-san, ella me escondía siempre, era lo mas cercano que tenia a una madre.
-¿un prometido? Ahora si que sus padres se han pasado de la raya Hati-chan –asentí algo cansada, escuche que alguien entraba al lugar y me calle, casi sin respirar escuche su voz.
-¿disculpe no habrá visto a mi prometida por aquí? –maldición!, pensé, era rápido y tal vez sospecho desde un principio de nuestro plan, pero Simo-san era mas astuta que el.
-¿su prometida? Cielos estos jóvenes, lo siento pero en este instituto ahí mas de 1000 chicas y chicos no sé de quien podrás hablar – hiso un gesto de ignorancia y el chico se disculpo por las molestias y salió corriendo del lugar.
-uf... – ella me sonrió y me tendió una mano para poder pararme, le agradecí su ayuda y con las piernas algo adormecidas aun salte por una ventana, caí como un gato al pasto del patio desde el 4to piso, partí corriendo otra vez, mi destino, la dirección, esquivé a unas chicas de mi clase y cuando estaba cerca de mi objetivo el se cruzo en mi camino.
-siento decir Hatiri-san que tu plan era muy obvio – retrocedí al verlo tan cerca mío pero me sujeto de la mano derecha acercándome con fuerza a el –eres mas hermosa en persona.
-déjame no tengo la intención de casarme contigo –sonrió para volver a mirarme con una enfermiza expresión de embobamiento.
-lose, pero hare que te enamores de mi –me burle apartándome sin cuidado de el.
-me gustan las chicas, nunca me enamorare de ti- sin poder hacer nada para evitarlo me tomo de la cintura para rozar sus labios con los míos.
-eso esta por verse – sin mucho ruido una gran cantidad de estudiantes habían llegado ahí, presenciaban lo que estaba sucediendo con expectación, y entre el tumulto divise a Kuna-chan intentado hacerle el paso hasta mi, otra vez forcejeé para que me soltara ,pero me sujetaba firmemente con ambos brazos y ambas piernas inmovilizándome totalmente.
-¡suéltala! –Kuna intento apartarme de el, pero el chico la aparto con facilidad para volver a mi y besarme de lleno frente a todos. Siempre me pregunte: ¿qué se sentirá besar a un chico? , pensaba que era simplemente nauseabundo, no me equivoqué y antes de que metiera su lengua a mi boca me aparte y le di un fuerte puñetazo en la cara para limpiarme con el puño los labios, hastiada de su saliva.
-aléjate de mi –le dije con una mirada peligrosa, sonriendo se alejo para pasar a mi lado y decirme .
-serás mía – se fue y tras el todo el gentío, suspire algo cansada, a mi lado kuna estaba cabizbaja, al acariciarla se abrazo a mi.
-gomen nasai ... –sentí como mi blusa se humedecía con sus lagrimas ,si a mi me pareció asqueroso ,el dolor del acto fue para ella, la tome del mentón y le bese la frente .
-no pasa nada Kuna-chan, no porque me bese seré de el, jamás, te lo prometo – fue solo entonces cuando me di cuenta, me había enamorado de esa chica, tenia mi misma edad pero se veía un poco menor que yo, sus ojos irradiaban brillo y con su sola sonrisa, podía sentir como las heridas de mi corazón sanaban y el jardín en el florecía después de un largo y frio invierno.
-Hatiri-sama es tan fuerte –me sonrió entre lagrimas, se las seque con mi pañuelo para abrazarla.
-solo Hatiri desde ahora ¿si kuna-chan? –me miro algo sorprendida y sonrojándose dijo.
-solo Kuna... –sonreímos en conjunto y al separarnos nos dirigimos al despacho de la directora, allí nos esperaban Setsu-chan y Ne-chan, quienes sin mucha sorpresa nos vieron entrar juntas, la directora ya enterada de la situación tenia una cara de lo mas preocupada.
-claramente Otori-san esta es una situación en la que el colegio debe, mas que poder, intervenir –su rostro algo envejecido por el estrés que genera ser la cabeza de un colegio no dejaba que su belleza interior se dejara de apreciar, tenia 47 años pero parecía mucho menor – puedo entender perfectamente porque no deseas que este compromiso se lleve a cabo, además yo misma leí tu informe social acerca de la relación con tu familia y esos padres ausentes no pueden obligarte a casarte con quien no amas, ese no es punto de discusión –todos asentimos y Kuna disimuladamente tomo mi mano ,nos miramos fugazmente y le susurre, ”tranquila”, asintió y volvimos a mirar a la señorita Kiramo –ese era su nombre-
-pero sensei, si ellos tienen la custodia de Hatiri hasta que ella sea mayor de edad, ¿como le aremos para revocarles el derecho de casarla con ese chico? – Kiramo-san hundió su mirada en un punto infinito de la habitación para meditar un buen rato y luego por fin hablar.
-el colegio tiene un programa de protección estudiantil ,en tu caso podríamos pedir la tuición para que otro familiar mas cercano se hiciera cargo de ti o mejor aun tu custodia propia , ahora mismo hare los papeles con el abogado para pedir que Otori-san entre al programa y sea una menor emancipada .
-¿emancipada? –dijo Ne-chan con una duda total dibujada en el rostro.
-tiene los mismos derechos de un adulto solo que aun no es mayor de edad- dijo seriamente mi chica.

La directora asintió y nos retiramos para ir almorzar, todos nos miraban, abriéndonos paso y murmurando. Algunas chicas miraban a Kuna de manera despectiva, pero una fue mas allá.

-eh tu chica, ¿qué haces con la prometida de Mayoko -san? –el maldito había llegado esta mañana y ya tenia fans, que repulsivo ser humano.
-no te atrevas acércatele –dije avanzando hacia ella en actitud amenazante, está retrocedió para guardar un silencio temeroso, seguimos nuestro camino y Simo-san fue la única que nos dedico una sonrisa al entrar a la cafetería, allí estaba el, rodeado de chicas y chicos que gustosos almorzaban animadamente a su lado compartiendo quizás que falsas trivialidades, basto nuestra presencia para que todo se sumiera en un silencio tenso y las miradas se clavarán en nosotros – 4 almuerzos por favor – nadie mejor que mi querida semi madre, que ya nos tenia incluso envuelta la merienda, salimos sin hacer mucho aspaviento de nuestra presencia, al cruzarnos con una chicas, me miraron de manera burlona, no le di importancia y seguí caminando, pero cuando una de ellas hiso tropezar y caer fuertemente al suelo a mi pequeña amada no pude hacer mas que explotar en cólera..
-ten mas cuidado pequeña, este es un instituto para adultos no para bebes –me adelante, parándome frente a frente de la chica.
-eh tu, discúlpate – Setsuna y Neboko ayudaron a Kuna a levantarse, se había herido una rodilla y mi ira no pudo mas-¡no me escuchaste perra!, te he dicho que le pidas disculpas a mi chica.
-vete a la m**** –me dio la espalda y como nunca luche como cobarde me puse frente a ella, me intento apartar de un golpe pero patee su estomago tirándola al suelo, las otras chicas que venían con ella se me tiraron encima a la primera tres golpes en la cara y uno en el estomago y callo, a la segunda una poderosa patada y al suelo. Mire a Mayoko que al fondo de la sala observaba la escena, al darme la vuelta sentí como se levantaba y aplaudía.
-no me esperaba menos de ti Hatiri, amor mío –de apoco todos algo confundidos comenzaron a levantarse y aplaudir imitándolo, me di la vuelta y de un salto llegue hasta el, lo tome del cuello para levantarlo y asfixiarlo lentamente.
-escúchame muy bien imbécil , tu no me conoces, no sabes quien soy, ni de lo que soy capas, aléjate de mi o te matare –lo deje caer al suelo, un silencio lleno de miedo inundo a todos y avance con seriedad hasta la salida.
-tu.. serás mía –murmuro desde el suelo, no me voltee a verlo, solo sonreí irónicamente.
-en sus sueños –dijo Setsu-chan y nos retiramos de allí, ella y Neboko subieron a la azotea y yo lleve a Kuna a la enfermería, allí le curaron la rodilla para después llevármela en brazos a comer, almorzamos comentando la T.V distrayéndonos de la situación, yo algo distraída solo tenia mis ojos para la pequeña que sonreía y brillaba, mire su pierna herida y me maldije.
-siento mucho todo chicos....... –dije por fin, ellos me miraron algo desconcertados- siento que tengáis todos estos problemas por mi culpa –baje la cabeza, sentía vergüenza de exponer así a las personas que mas me importaban en el mundo.
-vamos Hatiri, no digas eso- Neboko me sonrió para palmotearme la espalda –nosotros somos tus amigos, estamos para apoyarte en tus buenos y malos momentos.
-así es, además dime, para quien no es genial tener unos amigos tan buenos a los que apoyar? Es algo de lógica niña– Setsuna le sonrió a Kuna que me miro alegre – lo mejor es que Kuna-chan era lo que nos faltaba para el grupo, me sentía muy sola siendo la única mujer jajaja, lejos de bromas Hati-chan, no tienes de que preocuparte, estamos contigo por querer no por obligación.

No pude hacer mas que emocionarme hasta las lagrimas y decir una y otra vez, gracias dios. Gracias por lo que me has dado. Nunca pensé que Dios de verdad existiera ya que la iglesia critica la homosexualidad pero ahora que veía lo bello de la vida junto a los que amo puedo saber que el me cuida a pesar de mi opción sexual. Los chicos me abrazaron y pude sonreír junto a ellos, volvimos a clases y nadie nos miro, ni se escucharon comentarios mal intencionados , ignore la presencia de mi “prometido” y me dedique a pensar como hacer para sacar las cosas de mi casa e irme algún departamento cerca del colegio, obviamente debía buscar empleo para poder mantenerme una vez que los tramites terminaran, pues tenia todas mis esperanzas puestas en Kiramo-san.

El día termino y algo cansada me despedí de mis amigos para ir por Kuna a su salón, un grupo de chicos la rodeaban acosándola con propuestas de citas y esas cosas, sonreí al verla reír nerviosa ante tanto galán junto, no es que me molestara pero ya estaba cansada asique la llame desde la entrada al salón.

-¡Hatiri! –dijo saliendo del circulo que la rodeaba – voy de inmediato –corrió a su pupitre despidiéndose cariñosamente de todos, tomo su bolso y salió para llegar hasta mi.
-¿cómo esta tu rodilla? –le pregunte en cuanto salimos para irnos.
-mejor, mira- se adelanto un poco y salto para después alzar su pierna flectando su rodilla en demostración de su energía y bienestar , sonreí pero al darme cuenta que afuera, unos chicos miraban sus braguitas a la vista por su posición, les dirigí una mirada asesina y salieron a paso rápido del lugar, caminamos sin rumbo fijo, hablaba de tantas cosas, su manera de ser simplemente me encantaba.
-Kuna, ¿puedo pedirte algo? –me miro curiosa y asintió –no quiero volver a mi casa hoy de seguro ese tipo estará allí y no quiero ni verlo, ¿puedo quedarme contigo?
-claro!! Hatiri-s...-se tapo la boca para volver a decir Hatiri con una sonrisa dulce y trasparente, se aferro mas a mi y seguimos caminando, su casa, que yo ya conocía, era grade y especiosa, un gran jardín trasero hacia que la casa entera oliera a flores. Antes no me había fijado en nada solo en dejar a mi chica tranquila en su cama. El pasillo principal estaba decorado con fotos de la familia, pinturas y trabajos de los hijos cuando pequeños; tenían un salón lleno de los mas interesantes títulos de la literatura clásica y moderna, era un ambiente familiar, que llenaba todo para hacerme sentir tan extraña y a la vez a gusto.
- Ku-chan, eres tu? –la voz madura de una mujer salió de lo que me pareció la sala de la T.V.
-ya estoy en casa mamá –la señora salió de la habitación media adormilada, pero se despertó al verme en su casa –ella es...
-Otori Hatiri, es un placer –sonreí nerviosa y me pregunte ,¿por qué tantos nervios? Es solo una mujer que podría seducir sin menores problemas, aun así yo...
-no te asustes- me susurro mi pequeña, saludo a su madre quien luego me abrazo rompiendo el hielo de inmediato.
-que gusto conocerte Hatiri-chan, Kuna habla mucho de ti, Rem y yo solo queríamos conocerte.
-bien dicho querida – tras ellas, apareció un hombre medianamente joven, un pelo castaño brillante idéntico al de mi pequeña, lo que daba todas las señales de ser su padre – eres mas hermosa de lo que nos había dicho nuestra hija –beso mi mejilla con confianza, sin temor a ser rechazado.
-tenemos un favor que pedirles –dijo Kuna cuando estuvimos sentados tomando te –Hati no quiere volver a su casa porque tiene problemas con sus padres, ¿puede quedarse con nosotros? –ambos adultos me miraban extrañados.
-¿qué pasa con tus padres cariño? –me pregunto la mujer, baje la mirada tratando de hilar las palabras adecuadas para explicar la situación.
-mis padres... – comencé dudosa de llamar a esos dos como “mis padres”, ya que si no fuera por un papel que lo afirma ,eso seria una completa mentira – bueno.. ellos han estado muy ausentes, por no decir totalmente, de mi vida ,de hecho la ultima vez que vi a mi madre fue cuando tenia 10 años, siempre pasaba fines de año y cumpleaños sola, nunca supe la verdad... –mire hacia un punto indefinido de la habitación sin darme cuenta de que estaba abriendo mis mas profundos sentimientos - de porque son tan distantes conmigo...

Un incomodo silencio lleno la habitación, mire a mi madre triste por la desdicha de Hatiri, mi padre pensativo la miraba en silencio, cerré mis puños pensando, ”ojala yo hubiera estado ahí con ella...”

-eres un ejemplo de supervivencia –dijo papá sonriendo – no todas las niñas soportan la presión de la sociedad y el ambiente sin la guía de sus padres–
-Hati-chan será estupendo tenerte en nuestra casa- sonreí, mis padres eran mis héroes de carne y hueso, a pesar de lo que pasásemos siempre estábamos juntos.
-gracias.. –susurro a penas mi.. ¿mi?
-Bueno supongo que todos tenemos hambre, preparare comida y tu Kuna, saca un futon para nuestra invitada ¿si? –asentí y tome de la mano a Hatiri para subir al 2do piso, dejar nuestras cosas en mi habitación y subir al ático a buscar lo pedido. Moví unas cajas en la semi oscuridad del lugar ya que solo me llegaba la luz de la puertecilla de entrada ,mi acompañante miraba a cualquier parte como sumida en sus pensamientos, cuando al fin tuve el futon me acerque a ella y dejándolo caer al suelo la abrace, para recostarla sobre el. ¿qué me pasaba..? ella.. me gustaba.. verdad? –Hatiri... –me miro extrañada para borrar su expresión y sonreírme.
-¿qué pasa Kuna? – se acerco a mi, sus ojos oscuros apenas se distinguían en la oscuridad, aun así pude ver un brillo especial en ellos.. tal vez yo.. también le gustaba.. me acaricio la mejillas ruborizadas con ternura, me arme de valor y me acerque a ella para cerrar los ojos y quedarme allí esperando lo que seria mi primer beso..

-Kuna.. –susurre muy despacio, frente a mi esperaba con los ojos cerrados, con algo de temor me acerque y la bese suavemente tomando su carita de ángel con delicadeza, paso un rato y nos tuvimos que separar, el enrojecimiento se había trasladado hasta mis mejillas que fueron besadas cálidamente por sus labios que volví a devorar una y otra vez en esa oscuridad tan cómplice de nuestro amor.

Capitulo 3: “Pasado, Presente y Futuro”

La noche llenaba la ciudad y la tenue luz de la luna cautivaba a las almas que a esa hora, renegábamos del sueño. Observaba a Kuna dormir plácidamente entre mis brazos, con cuidado me levante, para ponerme solo los zapatos y salir como un ladrón por la ventana, corría una briza helada asique me apresure. Rápida, me movía por los tejados sin emitir ni el mas mínimo sonido, ¿cual era mi técnica si yo era una chica medianamente normal?

-me habían dicho que eras una excelente luchadora, pero no una autentica asesina- me volteé para mirar a quien hablaba a mis espaldas, había entrado sigilosamente a mi casa, para sacar algunas de mis cosas y marcharme otra vez.
-¿qué quieres? –lo mire sin expresión alguna en mi rostro.
-me pregunto porque llegas tan tarde a casa- se paro en el portal de la puerta mirándome sin disimular sus pensamientos ante mi pijama dos piezas.
-no llegue, me voy –me monte en la espalda un gran bolso de viaje, con dinero ropa y las cosas del colegio, salí por la ventana *otra vez* sin dar mayores explicaciones para dirigirme veloz a los brazos de mi durmiente doncella.
-Estas helada.. –dijo abrazándome algo dormida – ¿te saliste del futon? –sonreí sin decir nada. Se acomodo bajo mi mentor –eres tan misteriosa.... –menciono antes de dormirse, me quede un rato pensando en sus palabras, que se repetían una y otra vez en mi cabeza. Me hundí tapándome completamente cayendo en un profundo sueño.

-Hatiri, ven acá –mi madre desde el comedor me llamaba, baje las escaleras con cuidado y llegue a sus brazos, ella me sonrió algo nerviosa, a su lado, mi padre y al frente un hombre, serio y alto. Me quede quieta al ver la seriedad del ambiente, mas bien, la tencidad de este.

-bueno Sr. y Sra. Otori, el motivo de mi visita es su hija- ambos me miraron de reojo y me hundí en los brazos de mi madre, ese siempre fue mi gesto de temor – ella a pesar de solo tener 8 años, tiene un gran potencial físico y psicológico ,por lo que quisiéramos reclutarla para nuestro equipo secreto- mamá me abrazo con fuerza ,muy confundida por la situación , era la primera vez que lo hacia y esa era también la primera vez que ellos estaban en casa desde que tengo memoria.

-¿equipos secretos?- mi padre miro aquel corpulento hombre, quien asintió y explico.

-Japón ha tenido guardias secretos desde el tiempo de los emperadores, su hija será uno de ellos si ustedes lo autorizan, ella recibirá un sueldo como en todo trabajo, a medida vaya mejorando, ganara mas, en este momento partiría ganando 1 millón de yens y fracción. – mire hacia arriba a la mujer sosteniéndome algo confundida, ella pestañeo sin entender del todo y mí padre por su lado me observo un momento para luego sonreír complacido.

-sabia que nuestra hija llegaría lejos –su mirada me atemorizo, solo ase unos meses había entrado a la primaria y quedarme con el primer lugar de las materias no había sido muy difícil- claro que aceptamos, como negarle tan buen futuro – la felicidad de esa persona no era trasparente, solo entonces me di cuenta de que todo lo que allí acontecía estaba planeado por el.

A la hora, mi maleta estaba lista, la subieron a un lujoso auto negro y mi madre me beso en las mejillas, le dedique una mirada triste y antes de que pudiera decir nada, me metieron dentro del coche.

Adentro habían dos hombres aparte del que había estado en mi casa que ahora conversaba cosas que no podía entender con el que manejaba, atrás frente a mi iva el otro, delgado y con una cara aguileña de asesino profesional, tirite de miedo y roge al cielo despertar de esa pesadilla, el auto se detuvo y me arrastraron fuera de el. Entramos a un edificio enorme, gris con ventanales grandes y polarizados, un escalofrió recorrió y cuerpo entero y una mano fría me condujo dentro de el.


-Okite mi amor- la fragancia tibia de Kuna me llego suavemente, ella me besaba la frente con ternura y una vez despierta, me beso suavemente en los labios – ¿hasta cuando vas a dormir eh? –la abrase atrayéndola hacia mi, metiéndola conmigo dentro del futon, nos acariciamos sin pudor, a pesar de lo temprano que era ya estábamos solas, no tenia intención alguna de ir a la escuela asique no había prisas para mi –debemos irnos o llegaremos tarde- luchaba graciosamente para zafarse de mis apasionados besos.
-no ven, quedémonos aquí –me miro sonrojada, sabia lo que yo quería y vi en sus ojos las mismas ganas de poseerme, pero se aparto para sorprenderme con sus palabras.
- okey.. pero al menos déjame bañarme, a menos que quieras hacerlo conmigo- sus labios sensuales me besaron apenas sin rozarme, y sus ojos lujuriosos me hipnotizaron.

Entramos al baño, comenzó a llenar la bañera y se soltó el cabello, la abrace por la espalda besando su cuello subiendo hasta el lóbulo de su oreja para susurrarle mis deseos y fantasías.

-Hatiri... se dio la vuelta para besarme apasionadamente. Bajó sus manos por mi espalda y las metió debajo de mi polera, el contacto con su calidez me excitaba mas y mas. A medida iba subiendo por mi espalda para quitarme lo que cubría mi torso y dejarme al desnudo, entrelazo sus manos en mi cuello para acercar su cara y morderme apasionadamente. Subí por sus hombros para bajar los tirante de su camisa de dormir, quedo desnuda ante mi, su tersa piel se erizo al contacto con la mía, bajo mis pantaloncillos con delicadeza y me empujo a la tina quedando sobre mi, nos besamos con pasión y lujuria, sus manos recorrían mi cuerpo mojado ,sus pechos se frotaban contra los míos haciéndome sentir en el cielo mismo, y sin resistirme mas descendí hasta ellos para lamerlos sin pudor ,besarlos tierna y fogosamente, volví a su boca pasando mis manos por sus glúteos, subiendo y apresando en ellas sus senos idílicos para estrujarlos, hacerla gemir y moverse inquieta por las caricias. Su lengua al encuentro con la mía desato una batalla por el control, separándose un poco se dirigió a mi oído para gemir descontroladamente por el placer de nuestro contacto. Abrió las piernas para agarrarme por la cintura con ellas, y acercarme de a poco a su vagina húmeda, tomo mis pechos entre sus manos atrayéndolos hasta su boca lamiéndolos y succionando mis pezones como un dulce exquisito , la agarre de los cabellos obligándola a volver a mi, me estaba volviendo loca de pasión pero no quería hacerla mía allí, asique con mucha decisión me salí del agua para cubrirme apenas con una toalla y mirarla.
-¿vienes?- camine fuera del cuarto de baño hasta su habitación, me tire sobre la cama desechando la idea del futon en el suelo, tras mío apareció casi al instante, la tome por la cintura para tirarla a la cama y arrancarle lo que cubría su cuerpo, subiendo y bajando sus preciados senos con mi palma, kuna no se dejaba intimidar, besaba con pasión mi cuello, mi cara hasta comerse mi boca, succionando mis labios con suavidad, descendiendo por su estomago llegue hasta su intimidad sulfurada y húmeda ante tanta excitación, sus gimoteos no paraban dándole ritmo a mis dedos que tímidamente en un principio acariciaron su clítoris dándole un placer jamás experimentado, abrió las piernas dejándome el camino libre hasta su abertura, amasaba mis pechos con locura envuelta por un éxtasis total y yo por mi parte me disponía a entrar en ella, tiernamente la bese para calmarla antes de lo mas fuerte, su respiración agitada rimaba con la mía que mas apresurada aun sentía casi la muerte venir al entrar en ese cuerpo virginal, sus gritos eran cada vez mas fuertes, el ritmo de mis dedos dentro aumentaba mas y mas hasta que sin aguantarlo mas se corrió, volví a jugar con su clítoris hasta de llevarme los dedos a la boca y lamerlos lujuriosa ante tan exquisito sabor, tenia sus ojos cerrados aun, cuando besando con celo sus pechos y su estomago la tome por la cintura abriendo sus piernas y lamiendo como una manjar su dulce virginidad ya mía totalmente, clavó sus dedos en mi cabeza guiándome en el ritmo para hacerla disfrutar al máximo, mi legua vivaz demoraba su vagina ,bajando, bajando hasta su entrada y allí con energía penetrarla una y otra vez, una dos y tres veces se llego a correr y yo sin parar la torturaba de placer, hasta que con fuerza me arrastro hasta arriba para ponerse sobre mi y mirarme con unos ojos que desconocía totalmente, en ellos veía descontrol, lujuria, pasión, amor y todas las fuerzas que jamás pensé que tenia, sus manos sostenían firmes la mías para impedirme totalmente el movimiento, con una rápido movimiento me tomo con una mano prisionera las dos mías y con la otra que le quedaba libre empezó a juguetear suavemente con mis pechos, casi detenidamente me acariciaba obligándome a disfrutar lentamente de ese flageló irresistible, su boca devoraba la mía que luchaba por el control que no podía poseer ,una y otra vez intente empujarla para volver a quedarme sobre su cuerpo pero me lo impedía con firmeza, apartándose de mi boca su legua se hiso de mi lóbulo excitándome y llenándome de un placer indescriptible ,mientras que sus manos tímidas bajaban por mi cuerpo acariciando mis piernas ,pasando fugazmente por la entrada de mi cuerpo haciéndome arquear la espalda de impaciencia.

-calma- me dijo al oído para soltarme las manos prisioneros, se sentó sobre mi y me invito a levantarme ,la abrace por la cintura besándola suavemente, se levanto un poco metiendo una de sus piernas bajo una mía ,quedando a una distancia casi inexistente de mi intimidad, me guio para recostar mi cabeza en sus suaves pechos y empezar a moverse lentamente hasta pegar nuestras vaginas y moverse al principio lento y luego cada vez mas rápido, la fusión de nuestro cuerpo era intensa imparable, lamiendo sus pechos sin control alguno de mi.

Fui presa por el placer que me otorgaba esa pequeña con los fuertes movimientos de su cadera unida a la mía que me esclavizaba mas y mas ante toda esa excitación, nunca antes había sentido tanto placer y no pude resistirme y correrme para ella que al sentir que había acabado se aparto de mi dejándome caer en la cama y descender hasta mi vagina para lamer mis fluidos llenándose de ellos , subió un poco besando mi estomago y dejo sus pechos húmedos entre mis piernas, lentamente se movió masturbándome con sus senos, de mi boca solo emergían gritos de placer que eran música para sus oídos que vibraban ante tan melodía.

-kuna... hm..m.. – susurraba cosas casi inaudibles, casi demente ante tanto gozo, volví a correrme y sus senos ahora llenos de mi, volvieron a mi boca, que los devoró miles de veces sin parar, de sus labios, de los míos no paraban de emerger gemidos, gritos y resoplidos de placer, una y otra vez hicimos el amor en ese día que como llego se fue de nuestras manos entre olas de placer y humedad.
-estas despierta –su cabecita descansaba en mi cuerpo que cansado como el de ella, recuperaba fuerzas en cortos lazos de sueño.
- aquí estoy – me miro dulcemente y me beso con un amor indescriptible .
-quiero decirte algo pero no se como hacerlo.. –me miro extrañada, baje la mirada tratando de despejar mi confundida mente – kuna yo... –volví a mirarla a los ojos y con ternura me acerque para besarle le frente – yo te amo – sus labios sorprendidos se abrieron para formar una sonrisa y sus ojos emocionados dejaron escapar unas lagrimillas que fueron secadas por mis besos.
-yo también te amo Hatiri- dijo abrazándome – te amo muchísimo – acaricie sus cabellos pegándome mas a ella –me prometes algo –dijo mirándome sonrojada.
-lo que tu quieras – hiso un gesto tiernísimo de vergüenza y me beso despacio.
-tu.. tu.. ¿te quedarías conmigo.. para siempre? – la respuesta de esa pregunta, ¿desde cuando la supe? ,tal vez desde mucho antes de conocerla o quizás cuando me miro por primera vez, en realidad me daba lo mismo cuando fue, yo solo quería estar a su lado toda mi vida y no dude en hacérselo saber.
-claro que si mi amor, yo nunca me separare de ti, te lo prometo –me beso y entre sus dulces lagrimas y entre mi sonrisa trasparente nos dormimos profundamente asegurando nuestra unión abierta y definitiva.
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Jue Mar 18, 2010 5:49 pm

Capitulo 4: "Toda la verdad ”


Hacia una semana que vivía con kuna y su familia, la tarde del dia en que habíamos hecho el amor por primera vez, le pedi a sus padres permiso para hacer a su hija mi novia oficialmente, ellos nada sorprendidos aceptaron con gusto y fui aceptada e integrada a la familia como uno mas.

-que feliz soy- dijo esa noche arropada por mis brazos- sabia que nos iban a entender. Sabes mamá se sorprendió cuando le conté que me gustaba una chica, pero me dijo que el amor es el que elije a la persona especial y es mejor nadar tomado de su mano que contra una corriente tormentosa en soledad.
-yo tambien lo creo....- acaricie su cabello y me beso dulcemente, nos abrazamos sin separar nuestros labios, recorriendo su cuerpo con mis manos, me posesione sobre ella haciéndola mía una y otra vez esa noche.

Muy tarde me pude dormir, soñé que los mismo hombres que me llevaron a las años se llevaban a Kuna y la torturaban hasta que yo aceptaba volver a las filas. Supongo que ahora, mi mayor temor, es que la alejen de mi.

Cuando era pequeña y mis padres nunca llegaban a mis cumpleaños ni navidad, siempre me pregunte porque no me querían, me hice miles de hipótesis tratando de encontrar la respuesta que solo halle ese día.

Al entrar a ese edificio grande y frio me taparon la cabeza con una bolsa oscura, me clavaron algo en el brazo y sin poder hacer nada para impedirlo caí inconsciente a un sueño que aun no se cuanto duro. Me desperté en un cuarto pequeño y medianamente iluminado ,estaba en la segunda cama de un camarote, a mi derecha otro camarote mas y a mi izquierda unas pequeñas ventanillas. El brazo se me había puesto morado y el dolor era casi inaguantable, cerré los ojos tratando de controlar el dolor cuando escuche un sollozo cerca mío.
-¿que tienes? – baje con cuidado de la cama pues abajo una niña de mi edad lloraba ocultando su rostro –por favor déjame ayudarte – me miro con unos ojos enrojesidos por el llanto, su brazo estaba muy maltrecho , saque de mi bolsillo un pañuelo y untándole de mi saliva limpie sus heridas –¿mejor? –asintió con cuidado, parecía como si le hubieran dado una zurra de proporciones.
- yo..- se acerco a decirme algo cuando dos hombres irrumpieron en la habitación, uno me arrastro fuera de esta y el otro empujo a la pequeña a la cama, caminando a tropezones me dirigieron por un pasillo gris con lámparas en el techo hasta un patio cementado, allí esperaba un muchacho de unos 14 años, el hombre que me llevaba sujeta me soltó dejándome caer pesadamente al suelo, sin dejar recuperarme, el chico me comenzó atacar, salte lejos de el aterrada por la situación, en sus ojos no veía nada, solo un vacio enorme, sus golpes llegaban certeros a mi blanda piel, arrastrándome llegue hasta un podio con varas de combate tome una entre mis manos y torpemente me defendí de puñetazos y patadas que terminaron por destruir mi única defensa, arrinconada y tiritando el chico se acerco a mi, tomando un pedazo de la vara se dispuso atacarme por ultima vez, clavando de lleno mi brazo izquierdo, un grito ensordecedor emergió de mi e hiso despertar una fuerza que no conocía de mi cuerpo, mi mandíbula castañeando supo sonreír y levantándome saque de golpe la estaca clavada en mi, usándola como arma contra mi rival ,este contraatacaba mis golpes cada vez con menos fuerza hasta que solo con mis puños y piernas lo derribe, sangrando y jadeando, caí de rodillas al piso, cabizbaja una confusión tormentosa me lleno por completo, y antes de volver a la pasividad de la inconsciencia escuche un aplauso, muy muy lejano.

-No esperaba menos de ti hija....

Otra ves desperté en un cuarto gris, pero ya no el mismo de la primera vez, este tenia una sola cama aparte de la mía y unas pequeñas repisas en las paredes, una puerta de madera al final y otra que al abrir me dio la sorpresa de ser un baño con ducha y todo, metiéndome al agua deje que esta se llevara las manchas de sangre ,me saque la venda que envolvía mi brazo mal herido, para hundirlo en el agua tibia. Una línea suturada era el rastro de la batalla que antes había protagonizado, algunos años después supe que esa era la manera de elegir a los que servían y a los que no, cuando cumplí los 12 me asignaron la tarea de luchar contra los pequeños, a pesar del pensamiento que se me había impuesto, me deje ganar en cada combate.

-que pasa contigo Hatiri –una fuerte bofetada rompió mi labio inferior, frente a mi, el instructor de combate permanecía iracundo- los tienes que atacar, herir, hacer que esas manos flojas se muevan, ¿Acaso no recuerdas como te atacamos a ti? -lo mire llena de ira, ¿Como olvidar esa experiencia, que marco mi vida y mi cuerpo como el de una asesina profesional?.
-no te metas conmigo- dije estrangulándolo hasta la asfixia, en los terrenos de la sociedad secreta la vida y la muerte eran casi lo mismo. Una pequeña parada tras de mi lloraba en silencio aterrada por lo que veía, gire mi cuerpo hasta ella que se escondió tras unos magullados bracitos –lo siento –susurre, me miro temerosa y recordé a la niña de la primera vez, tenia casi sus mismo ojos, sin poder controlarme la tome en brazos arrullándola hasta el sueño la deje dormir en mi cama.

Salí de la habitación con paso firme y al llegar a la oficina del general se me azotó 30 veces por desobedecer y 60 mas por matar un instructor. No me queje, no llore, ni emití el menor ruido, era algo de cada día para mi, al día siguiente la pequeña fue trasladada al otro lado del cuartel, donde se entrenaban a los pequeños seleccionados, baje hasta el gimnasio de entrenamiento donde todos desarrollaban su habilidad como guardias, asesinos y espías secretos.

-miren quien es- pase junto a un grupo de muchachos que luchaban entre ellos– la nueva Robín Hood, deberían matarte Otori – no dije nada y seguí caminando para seguir perfeccionando aun mas mis pulidas habilidades y mi fuerte cuerpo. A los 13 ½ se me asigno mi primera misión, la hija de un político había escapado con la oposición del país, debíamos devolverla a casa y sacarle todo lo que había rebelado. Mis ojos atentos vigilaban la entrada de una mansión gigantesca y bien cuidada, había que ser experto para notar que su “hermosa” apariencia estaba compuesta de miles de dispositivos de seguridad, a pesar de todo esto no se me hiso difícil infiltrarme en el lugar, me cole por un pequeño ducto de ventilación llegando a uno de los pasillos principales, allí estaban dos guardias a los que golpee fuertemente dejándolos inconscientes en el acto, me moví sigilosamente hasta una puerta donde se encontraba la chica-objetivo y un hombre, ambos hablaban algo en voz baja hasta que el la tiro a la cama besándola con pasión, antes de irrumpir en la habitación y matarlo por violación me fije que ella correspondía sus besos y caricias entre sonrisas y pequeños jadeos, se separaron un instante para susurrarse unas palabras que yo nunca había escuchado.

-Te amo... –le dijo el con una sonrisa sincera, ella por su lado le dio un beso diciéndole de nuevo la frasecilla- te amo.. – baje la mirada confundida, porque esas palabras en mi generaban tanto desconcierto?. Sin esperar mas me infiltre en el cuarto a lo que advirtieron inmediatamente, los apunte con mi arma rápidamente señalándoles que debían permanecer en silencio, cerré la puerta con llave e informe de mi posición ,empezando el plan, los otros que me acompañaban se dispusieron a buscar mas información y a asesinar al que se interpusiera a esto.
-¿qué quieres?-dijo el hombre cubriendo con su cuerpo a la mujer aterrorizada tras de el .
-ella rebelo información sobre nuestro gobierno, debo llevármela e interrogarla, si no quieres morir apártate –mas atemorizada aun la chica se aferro con mayor fuerza a su protector.
-Arimo no me dejes ... –unas pequeñas lagrimas salieron de sus ojos, el apegándose mas a ella la abrazo tranquilizándola y mirándome con odio.
-nunca te la podrás llevar- su mirada desafiante no me intimido ni un poco.
-apártate- mencione apuntándole a la cabeza, ella llorando cerro los ojos como esperando la muerte, pero me detuve- les tengo una pregunta... a los dos –ambos sorprendidos me miraron recelosos, mire hacia otro lugar y dije casi sin voz – ¿como es amar a una persona? -atónitos ante mis palabras los dos se miraron sin decir nada y luego ella hablo.
-amar a alguien es dar todo por esa persona sin importar –mirando al hombre a los ojos- lo que pueda pasar.

Baje la vista pensativa, para volver hablar en un rato
- ¿huiste de tu casa por eso?- asintió en silencio, medite un momento- dime que fue lo que dijiste y me iré- me sonrió complacida contándome los secretos que jamás debieron salir a la luz, cuando me aprestaba a salir del cuarto, escuche el sonido de un arma al cargarse y me agache y le dispare al tal Arimo que me apuntaba antes que el lo hiciera.
-creo haber dicho que no los mataría- el muchacho revolcándose de dolor en el suelo era la única atención de la chica que clamaba desesperada por ayuda- asegúrate de no volver aparecer en publico, pues yo debí matarte – la mire una ultima vez y salí del cuarto, dispare al aire y enseguida muchos guardias estaban tras mis pasos, la emboscada fue en el corredor, donde los míos me esperaban, una vez “limpia” el área, salimos a toda velocidad para montarnos en el helicóptero que nos esperaba para marcharnos del lugar.
-¿qué has dicho? –mi general daba unos gritos ensordecedores y todos lo que estábamos allí tiritábamos por dentro ante su ira. - ¿cómo que se suicido?, porque lo permitiste Hatiri!!! – mis ojos perdidos en algún lugar no daban crédito a las palabras del sulfurado hombre.
-discúlpeme mi señor, pero después de torturarla para sacarle la verdad se ha suicidado con una arma oculta en su cuarto –el hombre me miraba enfurecido y con un gesto nos dejaron a solas.
-era vital que viviera, ¿que harás para compensarlo? –sus ojos se llenaron de algo desconocido para mi, era parecido a lo que vi en los ojos de esos dos enamorados, pero en los suyos había algo diferente. –no te lo perdonare a menos que me dejes poseerte .
-Basta ya anciano- una voz melodiosa que jamás pensé escuchar en ese lugar me saco de mis enredados pensamientos, una muchacha se acerco a nosotros sin ningún temor.
-fuera de aquí Miyumi –grito el hombre , y ella ni se inmuto.
-puedes retirarte pequeña- me incline levemente ante los dos y salí del lugar salvada de ser atacada sexualmente, pero la curiosidad me comía, ¿quién era esa chica que se rebelo contra la máxima autoridad del lugar?
-Elikawa miyumi, 17 años, vive aquí desde los 3 . Su padre fue un distinguido funcionario de la fuerza por lo que entreno a su hija desde bebe para ser tan grande como el, es la sub general de este lugar y como numero de misiones tiene el record de 1809 y el promedio de 120 al año, 20 veces apunto de morir, 27 impactos de bala o armas pesadas en su cuerpo, una heroína en carne propia, aunque tu no te quedas atrás Otori-san - Rina, una de mis compañeras era una espía perfecta, ágil y silenciosa lo sabia todo acerca de todos, incluso cosas inimaginables, y por su información el valor por palabra era de 2 millones de yens.
-Miyumi.. -repetí para mi , saque de mis bolsillos una tarjeta y se la entregue, se despidió cordialmente y se alejo en sin emitir ni el mas mínimo ruido –me pregunto que clase de persona será ella... –cuando cumplíamos ciertos requisitos para el país, podíamos alojar donde quisiéramos con tal que nuestra calidad como asesinos no bajara y estuviéramos siempre listos para una misión, yo era una de las pocas que gozaba de este beneficio sin ocuparlo, pasaba mis noches solitarias en la punta de la torre de vigilancia observando el mundo afuera de esa enorme cárcel gris.
-¿por qué preguntas por mi sin hablar conmigo antes primero?- estaba sentada a mi lado con una sonrisa trasparente, increíblemente había vulnerado todos mis sentidos ya que no escuche ni la mas mínima alteración en el sonido del viento ni la temperatura de mi alrededor.
-ni.. ni siquiera te sentí... – se rio divertida .
-¿es eso extraño en una sociedad de asesinos? – negué con la cabeza en silencio ,volvió a sonreír y dirigió su mirada al paisaje que yo antes contemplaba – ¿te asombra que el mundo parezca tan seguro haya afuera? –volví a negar en silencio – a mi si la verdad –mirándola pude notar que tenia unos ojos grises realmente preciosos - porque donde estemos jamás estaremos totalmente seguros.
-eso es cierto.. pero hay un lugar, único, en este mundo donde ninguna bala nos puede herir – su rostro se giro hacia mi con curiosidad.
-¿cual es ese lugar?- dijo apoyando su mentón en su mano.
-los brazos de la persona a la que ames –la sorpresa en sus ojos no se hiso esperar.
-¿sabes lo que es el amor? – baje la mirada algo avergonzada.
-no.. pero supongo que debe ser algo maravilloso, por lo que es realmente digno dar la vida –asintió.
-creo que nos llevaremos bien- cerré mis ojos y después de 4 años en ese lugar, sonreí abiertamente en un tejado con una chica de lo mas extraña.

Había pasado mucho tiempo desde esa noche, mis misiones extrañamente habían aumentado asiéndose mas tediosas y largas y las de ella disminuyeron considerablemente.

-me estas ocultando algo verdad...- susurre una noche en la oscuridad de un avión de carga, me dirigía a Egipto a robar unos planes que se le habían robado a un país amigo de Japón. ¿Que tenia eso que ver con la seguridad nacional? Ni idea, ahora se que solo eran escusas para alejarme de ella. Un día después de meses lejos volví al cuartel para arroparme en sus delgados brazos.
-¿que tienes? estás muy.. blandita –sonrió amablemente.
-tal vez tu estas muy dura – asentí en silencio, miraba a la nada como buscando algo entre todo el ancho cielo, suspiro largamente para volver a sonreírme y abrazarme –estoy enferma – un gesto de extrañeza se adueño de mi cara – me voy.. a morir Hatiri.
-¿que..? –acaricio mis mejillas frías por la noche de invierno que había.
-tengo leucemia...- baje la vista confundida
-Leucemia..- asintió y se tendió de espaldas en el techo de la torre, la mire de reojo y me hundí en mis brazos, para no dejar escapar lo que seria por primera vez, el dolor de mi corazón.

-¿un permiso especial? – el general se movía de izquierda a derecha delante de su refinado escritorio –¿para que?
-Miyumi esta enferma, yo deseo estar con ella en su enfermedad –se rio de manera estridente.
-para eso necesitaras algo mas aparte de un permiso especial niña –me miro de reojo relamiéndose los labios.
-are lo que sea con tal de obtenerlo – su mirada complacida se acerco a mi, poso sus manos en mis mejillas acercándome a el... cerro los ojos y antes de besarme se encontró con la pared, rápidamente patee su espalda y al darle la vuelta su cara y su estomago simultáneamente- o me lo das o te mato.
-no te serviría de nada matarme, por que sin mi el permiso no existe – golpee mas fuerte con mis puños su ensangrentado rostro.
-no me servirá ni a mi ni a Miyu para curar su cáncer de cualquier manera todos moriremos, es opción tuya hacerlo ahora o mas adelante – lo sostuve de la garganta asfixiándolo de a poco, antes de caer inconsciente o muerto, levanto la mano derecha, lo solté dejándolo caer pesadamente al suelo, me indico su escritorio y camine hacia este, sobre el tablero había una carpeta blanca.
-la autorización esta adentro... –digo para caer inconsciente, lo senté en su sillón de cuero para que no se ahogara en su propia sangre y me marche con mi victoria escondida entre la ropa.
-obviamente no podía ser tan fácil.. ¿verdad?-en el patio central mi voz retumbo con un eco aterrador- si quieren vivir, no intervengan – esa noche, 40 hombres y mujeres temblaron de miedo por primera vez ante una vacía mirada al cielo.

-¿deberías al menos haberte limpiado la sangre no crees?- la mire acurrucada entre muchas almohadas.
-perdona, ya me cambio- entre rápidamente al baño para lavarme y ponerme ropa limpia, salí para encontrarla dormida, me acerque con cuidado acariciando su pálido rostro, casi un año había trascurrido desde que supe de la enfermedad y su salud estaba cada día peor, la blancura de su cuerpo marcaba sus débiles venas, adoloridas por las agujas que metían en ellas cada día. El Doc nos dijo que le quedaba un mes, tal vez 2 pero no era nada seguro –Miyumi...- me abrace llorando a ella, perturbando su sueño, no podía resignarme a perder a la persona que me enseño amar.
-Hatiri cálmate- sus débiles manos acariciaban mi cabeza hundida en ella- es algo que paso.. no llores por favor- la mire con la vista nublada de lagrimas, y por primera vez, la bese, jamás había besado a nadie, aun así ese beso me parecio el mas experto e inexperto del mundo.
-Miyu yo te amo.. no quiero perderte- sus ojos buscaban encontrarse con los míos entre esa oscuridad- no se adonde ir si tu me dejas- me abrazo suavemente acariciándome la espalda, se separo un poco para besarme ahora ella de lleno en los labios.
-Hati , te regalo lo único que tengo, mi cuerpo, mi alma y mi corazón – susurro en mi oído para inmediatamente recorrer mi cuerpo con las yemas de sus dedos.
-miyu.. no estas.. estas muy débil..- mis palabras fueron acallas por mas besos ahora llenos de pasión, pareció tener mas fuerza de pronto cuando me tomo por la cintura para quedar sobre mi y desvestirme fácilmente.
- eres tan hermosa...- susurro besando mi cuerpo, unos pequeños gemidos se escaparon de mi boca que susurraba palabras incomprensibles de amor solo para ella- canta mi amor... tus gemidos son tan placenteros para mi- lamio mi abdomen sin dejar ni un espacio sin devorar y se metió de lleno en mis piernas ,acariciando con locura mi intimidad, dándome todo el placer que jamás pensé conocer, parecía todo tan borroso y exquisito, hicimos el amor esa noche ,esa única noche que nunca podre olvidar.

-no puedo irme ¡Miyumi me necesita!- el consejo entero de generales estaba reunido en una sala y yo al centro rogando no ser enviada a una misión- comprendan , se los ruego- negaron con la cabeza y fui arrastrada hasta un jet y sacada de la base antes de que pudiera siquiera quitarme a los 5 gorilas que tenia encima, entre mas demorara mi viaje, peor se pondría ella estando lejos de mi asique procure ser breve- que debo hacer?- algo mas complacidos los hombres ya a mi lado y no sobre mi, hablaron.
-debes infiltrarte en un hotel donde se esta realizando una reunión secreta de conspiradores, debes grabar todo lo que dicen y antes de que salgan debes matarlos a todos- asentí sin duda alguna, llegamos de noche al lugar y me moví rápidamente en silencio por los ductos de ventilación, llegue hasta donde unos 15 hombres y mujeres hablaban de guerra, armas, política, uno llamo mi atención, me era extrañamente familiar.

-Otori-san que opina usted..- ese hombre.. no podía ser...¿mi padre?
-hasta ahora el boicot va muy bien, la asesina mas prometedora de nuestro gobierno esta muy ocupada cuidando de una amiga como para interferir en nuestros planes- ¿el estaba hablando.. de Miyu?
-¿puedo preguntar que hiso usted para mantener ocupada a su hija? –un hombre de edad se refirió a el con respeto, mas bien con miedo.
-muy fácil ,expuse a su mas cercana, Miyumi Elikawa, a un campo de radiación y la herí, el cáncer afecto su sangre y ahora agoniza entre agujas y tubos de ventilación..-mi oídos comenzaron a taparse, ¿era eso verdad, Papá... fuiste tu quien le arrebato la vida a quien mas he amado?, ¿eres capas de eso...?
-maldito desgraciado.. –detrás de su nuca apareció una pistola 9mm que tiritaba desde mi mano iracunda de rabia y dolor –tu... tu le has hecho esto a miyumi..- el sonido de armas cargándose lleno la habitación, los guardias apuntaban hacía mi sin titubear -tu... la condenaste a morir...- cada imagen de su enfermedad volvía a mi repitiéndose como un disco en mal estado, colapsando mi ser, llenando de dolor mi corazón y de odio mi alma.
-Hatiri querida.. al fin descubriste la verdad.. bueno era cosa de tiempo, espero que no te enojes con papi por quitarte tu juguete nuevo.
-¡¡¡No te atrevas hablar de ella de esa manera!!!- dispare a todo el que me apuntaba en menos de un minuto mate a las 17 personas que estaban en cuarto, a todos menos a el que aprovechaba en pánico para escabullirse fuera del cuarto, lo seguí rápidamente y al salir me encontré con una treintena de guardias que dispararon contra mi, me refugie en la habitación tomando todas las armas que estaban allí, me metí por la ventilación y seguí el mapa que mi ira trazaba hasta mi venganza.

Llegue a un patio interior, el silencio se rompía solo con el burbujeo de una fuente que había ente las flores, sigilosa avance hasta cruzar el recinto, una sombra se movía cerca mío pensando que no era vista, me di la vuelta y le apunte a la cabeza, sus ojos ahora llenos de temor observaban los míos llenos de rabia...

-hija.. entiende, lo hice todo por el bien del país...
-que me importa el país.... MATASTE A MIYUMI!!! JAMAS TE LO PERDONARE- dispare contra el, le dispare en las piernas, en los brazos y le di dos tiros en el torso, gritaba de dolor y se revolvía en su creciente charco de sangre y cargue una ultima bala.
-Hatiri.. –su voz suave llego a mi con delicadeza- basta ya mi amor- al darme la vuelta , ella estaba allí, pálida mas que nunca con un pantalón negro y un chaleco que cubría su delgadez.
-miyu..-la abrace con cuidado-¿ que haces aquí? , ven vamos - me beso en los labios para detenerme.
-¿quieres ir a casa?- asinti y nos marchamos sin decir nada perdiéndonos en la bruma de la noche.
-amor...-su cansado rosto se rindió ante el sueño en cuanto la deposite en la cama, salí del cuarto y corrí fuera del edificio, hacia ninguna parte, habían pasado tres días desde el incidente con mi padre y cada día mi culpa era mas grande.
-es mi culpa...-pensé- ahora estas condenada a muerte por mi....-llore en silencio sentada en la orrilla de un puente, el mar abajo se veía profundo tranquilo.. tan apacible – padre... – mi mirada llena de odio se dirigió hasta el horizonte lleno de casas, sin dudarlo me dirigí hacia haya, la casa estaba apagada por completo, me infiltre sin problemas en ella, por supuesto, estaba vacía –padre...
-dime hija –su voz tras de mi enardeció aun mas mis sentidos –que sorpresa tu en casa...- en su mano derecha una pistola era sostenida firmemente, apuntando a mi cabeza, lo observe sonreír y escuche el ruido de un disparo.
-Hatiri!!- mi madre me empujo recibiendo aquella bala por mi.
-Mamá... –la sujete con fuerza mientras ellas perdía en conocimiento en mis brazos.
-mira lo que has hecho pequeña.. ¿Esta es tu venganza? ¿Como asesine a tu chica intentas que mate a tu madre? –esa persona... ¿es realmente un ser humano?

-Solo usamos mascaras para protegernos – menciono en cierta ocasión Miyu.
-¿Protegernos de que?- pregunte entre sus brazos
-Pues... ¿Si yo te dejara rompería tu corazón no es así? Se protegen del dolor
-¿Se protegen del amor? –asintió- ¿Entonces el amor daña a las personas?
-Aja, pero también las hace felices –negué confundida.
-Amar es muy difícil –sonrió
-Nadie dijo que fuera fácil –dijo antes de acallar mis palabras con un beso lleno de amor.


-¿que tienes hija? ¿Acaso le temes a tu padre? – lo observe fríamente. Esa persona condeno a quien mas ama.. aun así ¿por que no podía asesinarlo? – soy yo quien te dio vida.. no lo olvides nunca.. –cargo su arma y cerré los ojos.

Miyu, si muero, ¿nos encontraremos en el otro mundo? La vida no tiene sentido sin ti , prefiero morir.

-no te le acerques –abrí mis ojos de par en par, apuntándole a la cabeza, estaba mi dulce amada –te matare por haberle hecho tanto daño a Hatiri hijo de perra –la mano de ese hombre frente a mi comenzó a flaquear y el sudor corría frio por su cara.
-Miyu no..- dije desesperada, ella le dirigió una feroz mirada antes de golpearlo con el reverso del arma. Una vez que mi madre estuvo a salvo en un hospital volvimos a la base, sin motivos me encerró con ella en el cuarto, asiéndome el amor una y otra vez, para luego atraparse en un sueño profundo junto a mi.


-¿estas despierta Hatiri?- la suave y cariñosa voz de Kuna me saco de mis sueños.
-Kuna...-sin ninguna explicación me lance a sus brazos, destruida por un llanto inconsolable.
-Hati... ¿que tienes? –preocupada me abrazaba con fuerza y yo me escondía en su cuello derramando unas dolorosas lagrimas –cuéntame que te tiene así mi amor, te lo suplico –abrí mis ojos, en la oscuridad e inspire profundamente.
-¿de verdad quieres saber..?- asintió seria aunque aun manteniendo su expresión comprensiva . Le conté todo lo que en mis sueños había recordado, pero no pude relatarle la muerte de Miyumi –no es necesario que me digas ahora, descansa corazón, estoy aquí –me adormeció la melodía de sus palabras antes de caer en el sueño le dije.
-¿acaso no te atemoriza dormir con una asesina?- no oí su respuesta, pero sentí la expresión de su cara cuando sonríe .


Continuara....


Última edición por Tiva el Jue Mar 18, 2010 9:56 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Jue Mar 18, 2010 9:28 pm

pUCHA M ENCNTA COMO ESCIBIS TIVA
ESPERO LEER LA CONTINUACIOOOOON
ESTO DEBERIA HACERCE UN MANGA XD
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Jue Mar 18, 2010 10:03 pm

tivaa io tb lo amee >///< morisi estoi enamorada de hatiri *//*
apoyo la idea de el manga!! xD
y esu (Y)
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Vie Mar 19, 2010 4:02 am

Si Hatiri es tan, nyaaaaa :3
ya me imaginoq seapeli
t ganai el oscar wna xD
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Dom Mar 21, 2010 2:22 am

wa.. está buenizima xD
grande tiva
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MensajeTema: Re: Eclipse Fick Yuri   Dom Mar 21, 2010 5:03 am

la tiva t iwal 1212
xDDDDDDDD
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