ÍndicePortalCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Superfiction

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Tiva
Diosa Potitoh
Diosa Potitoh
avatar

Pez Gallo
Mensajes : 225
Puntos : -64
Fecha de inscripción : 12/03/2010
Edad : 24
Localización : Potitoh Land
Humor : Puré, Puré con cacah (8)

MensajeTema: Superfiction   Vie Mar 12, 2010 7:03 pm

La primera vez que lo hicimos sentí el cielo dentro de mi. Era una sensación de gloria inmensa, un calor llenándome por completo y nuestras respiraciones agitadas tocando la misma melodía.
-Dalia, ¿Qué tienes?
Mis pensamientos fueron abruptamente interrumpidos por la voz de Valeria.
-Perdona, se me fue la concentración.
-¿Te sientes bien?, Estas pálida.
Hace ya más de una semana que tenia constantes mareos y vómitos, cumpliendo dos semanas de retraso...
-¿Guardarías un secreto?
Valeria, un tanto confusa, asintió en silencio y entrelazó sus finos dedos para mirarme atentamente con sus ojos claros.
- Creo que estoy embarazada.
Su pálido rostro, pareció apagarse más a la luz del sol y yo agache la mirada un tanto avergonzada.
-Pero... ¿Cómo?
No pude contener la risa, se me hiso muy gracioso que a los 17 años, una chica preguntara como se puede quedar embarazada.
-Es enserió.. ¿No usaste Condón ?
-No. A mi novio le dieron alergia la primera vez y después me dieron alergia a mi, asique dejamos de usarlos.
-¡Pero como tan tonta!, ¿No se te ocurrió acaso que te podías preñar?
Su rabia repentina me dejo sin habla, sabia que estaba metida en un lio muy grande, sabia que no podía permitirme ese error, ¿Qué pasaba con mis sueños?, ¿y mis proyectos?, ¿y la universidad?
-Es... complicado.
Me abrazo con fuerza, trasmitiéndome su más profundo pesar y fuerte apoyo.
-¿Te hiciste un Test?
-No. No tengo dinero
-¿Nada de nada?, Bueno que se le va hacer, en cuanto salgamos de clases, vamos a la farmacia a comprar uno.
Fue mi turno de asentir en silencio, tenia mucho miedo del resultado del test, lo peor era que aun no le decía a Fernando.
Llevábamos dos semanas juntos cuando me encame salvajemente con el, y ahora, dentro de mi la incertidumbre crecía y con ella, una vida inocente.
El día paso lento y tedioso, el calor de noviembre se pegaba en las mesas de madera prensada y yo a pesar de la temperatura, sudaba frio, tensa por la espera.
En cuanto salimos de clases, nos dirigimos a una farmacia alejada del centro de la ciudad, Valeria pago tranquilamente la prueba de embarazo y entro conmigo a un baño publico.
-Te llego la hora, tienes que orinar encima de el y esperar, ¿Ok?
Salió dejándome sola con esa especie de termómetro en la mano, seguí sus ordenes al pie de la letra y una vez terminado el ritual, salí del cubículo para encontrarme con mi amiga. Debíamos esperar tres minutos para saber el resultado.
Empecé a moverme impaciente por el baño, ¿ Y si salía positivo?, ¿Qué diablos iba hacer yo con un hijo a esta edad?. Faltaba poco para el resultado, aun así, no quería saber si estaba embarazada o no.
-Dejémoslo así, no tiene sentido hacerme una prueba. No estoy embarazada.
Tome la varilla con seguridad y la metí a la caja. Salí del baño y la bote a la basura sin preocupación, mi amiga impactada, solo atino a seguir mis pasos, pero lo que ella no vio, fue que antes de botar el recipiente, saque el test y vi el resultado.....
-¿Qué..?
Agache la cabeza para contener las lagrimas, el no quería un hijo, no quería estancarse y ahora que se lo había contado, me miraba horrorizado.
-Lo que oíste, me embarace.
-Pero... ¿Cómo?.
Me reí irónicamente. El mismo día, dos personas distintas me preguntaron como te embarazabas y más risa me dio aún, viniendo del padre de la criatura.
-No te rías, es un tremendo problema.
-Lose. Pero que te quede claro, ni por ti, ni por nadie, dejare solo a este bebe, es mi hijo y voy a salir adelante con el, como sea.
Me miro fijamente, sabia bien a lo que me refería, no iba a ser cobarde, no iba a huir, no mataría a este bebe inocente simplemente porque no use protección.
-Lo dices como si quisiera que abortaras.
-Estoy planteando las reglas del juego, nada más
-¿Juego?, que estupidez, como si ese hijo fuera mío, apuesto que te acostaste con otro.
Sus palabras retumbaron en mi interior. ¿Pensaba que había tenido relaciones con otro hombre?. Mi expresión se desfiguro de asombro y rabia, tal vez eso era a causa del temor, ¿Tanto miedo le daba ser padre para tratarme así?
-¿ Crees que me acosté con otro chico?
- ¿ Y que otra explicación me queda?, conmigo usaste Condón, no puedes haberte preñado de mi.
-Una vez imbécil, y nos hemos acostado diez veces solo este mes.
- Va! ,con el otro te habrás acostado diez veces, pero conmigo..
No lo deje terminar la frase, acalle su palabras con una fuerte bofetada. Me miro con desprecio antes de salir de mi casa, cerrando la puerta con fuerza. Intente comprender porque el pensaba que yo lo había engañado, sin llegar a nada. Claro que rato después recordé que los hombres fichan a las mujeres con las que se han acostado de fáciles, por el simple hecho de haberse dejado seducir por ellos.
Al día siguiente, se me hiso muy difícil subir las escaleras del colegio, el cuerpo entero me pesaba y sentía el abdomen cada vez más tirante, Valeria se había percatado de mis dolencias y consiguió para mi una hora con el ginecólogo de su mamá. Asique, después de una larga semana, me encontré sentada en un tranquilo despacho y frente a un serio doctor.
-Dalia Rodríguez, ¿correcto?
Asentí en silencio, el hombre de ojos celestes me miraba fijamente, sin perderse detalle alguno de mi expresión y yo atemorizada me acariciaba el vientre.
-¿Cuántas semanas tienes , pequeña?
-No lose... apenas hace una semana me hice el test y supe que estaba embarazada.
-Okey, entonces extiende tu brazo. Te hare unas pruebas y sabremos como estas.
Amablemente tomo mi mano derecha entre las suyas, sentí lo suave y tibio de su piel y por un momento pensé que así debía sentirse el amor de un padre. Pasamos varias horas en esa cómoda consulta, Valeria se entretenía observando como el Doc. me preguntaba como me había sentido el ultimo tiempo y como le pondría al bebé.
-No he pensado en nombres aun, lo que más quiero es que este sanito.
-Esta nadando dentro de ti, como un pirgüín
Tiernamente, mi amiga me acaricio el estomago, fue entonces, cuando, por primera vez, me sentí muy feliz de tener a mi hijo, lejos de todo lo que pasara con Fernando, yo era feliz con mi criatura.


-¿Qué quieres que sea?
Valeria a mi lado, juagaba con un lápiz mientras me miraba la pancita.
-No se jajá, lo que sea, mientras este bien.
-Quiero dibujarle algo, ¿Sabes que habitación destinaras al bebé?, cuando te decidas, dime, quiero decorarla yo misma.
Sonreí complacida, todo marchaba bien y ahora al menos, podía estar segura de dos cosas. La primera, mi hijo estaba bien, el doctor me lo había repetido hasta el cansancio, aclarándome que los dolores que sentía eran totalmente normales. Lo segundo, no estaba sola, al menos tenia a Valeria y por supuesto a mi pequeño “nadador” como lo había apodado mi amiga.
Meses más tarde, cuando ya estaba de tres meses, recibí una llamada de Fernando, me pedía vernos, quería saber como estábamos, el bebe y yo, le respondí a secas que no tenia problemas de salud y que “nuestro” hijo estaba fuerte y sano, creciendo dentro de mi cada día.
-Me alegra escucharlo.
Su voz sonaba triste y yo sentía en mi corazón un dolor muy agudo.
-¿Tienes tiempo hoy por la tarde?
Asentí en silencio, como si estuviera frente a mi, el suspiro y me pidió esperarlo cerca de su casa, se despidió rápidamente y me dejo con una duda dentro del corazón.
Yo no quería ser madre soltera, porque sabia todo lo que le había costado a mi propia madre criar a mis hermanos y a mi sola, sin un hombre que la ayudara a guiar a los hijos por el camino de la disciplina y los buenos sentimientos, sin rencores ni envidias contra los otros niños que vivían junto a sus dos progenitores. Más que cualquier cosa, necesitaba al padre de mi hijo, por lo que horas más tarde y abrazados fuertemente nos comprometimos a cuidar bien de nuestro bebé, pasara lo que pasara, estarías juntos, como las padres responsables que planeábamos ser.
-¡Que suerte!
Valeria, sentada sobre mi pequeño escritorio, balanceaba sus piernas con energía infantil, mientras se movía de un lado para otro contenta por lo que le contaba.
-Sip, y se puso muy feliz cuando le mostré las ecografías, llego a llorar, fue muy emocionante... para los tres...
Me acaricie suavemente el estomago, ya se me notaba el embarazo y a pesar de los rumores sobre mi, poco me importaba la opinión de los demás. Mi amiga y yo lo hablábamos libremente en las horas de ocio y cuando salíamos a comprarle ropa al bebé. Todos nos miraban, pensaban que era el hijo de otra, mucho más grande y madura que nosotras.
Las vacaciones se acababan y volvíamos al colegio. El impacto de mi crecido vientre no se hiso esperar, ya que mi abdomen le había cedido terreno al embarazo. Valeria ese año, fue elegida como presidenta del consejo de alumnos y su primer discurso no fue para nada aburrido....
-Este año compañeros, en que cursamos 3ro y 4to medio, es mas importante que ningún otro, especialmente para nosotros que egresamos de cuna escolar, preparados para enfrentar la vida. Por lo mismo, mas que nada, les exijo disciplina y madures, no voy a permitirle al alumnado ningún tipo de rumor respecto a la situación de otros alumnos. A quien no le parezca, puede ir sin problemas a la dirección y manifestar su descontento.
El silencio domino cada rincón el gimnasio, por un momento me sentí observada, sabían que Valeria hablaba específicamente de mi, pero lejos de lo que pensé, los chismes cesaron y pude pasar tranquila mi día, conversando con mi amiga sobre nombres para el bebé. Al poco tiempo un amigo de mi tierna chica se unió a nuestro paseos matutinos. Carlos era muy amable y alegre, aunque un tanto retraído.
Un día de la nada, sugirió llamar al bebe Ángel si era hombre y Ágata si era mujer, la idea me encanto, y sin darme cuenta ya tenia 6 meses y al fin después de tanta espera y tediosos exámenes, supimos que esperaba un varón.
-Sera todo un hombre, igual de fuerte que su mamá, inteligente como su padrino, tierno como su madrina y galán como su padre.
La rubia chica se entretenía dibujando la decoración del cuarto para el bebe, mientras que yo miraba la ultima ecografía.
-Sabes que no quiero bautizarlo, cuando este grande, espero que el mismo elija en que fe creer.
Carlos se adelanto a mirar los trazos despistados de Valeria y se rio silenciosamente para girarse luego hacia mi.
-Aun así, seremos sus padrinos, para consentirlo y estar con ustedes, más que un ritual de fe, un padrino es un símbolo de compañía y apoyo.
Mis amigos asintieron en conjunto y yo los abrace con fuerza.
-Creo que ahí algo entre nosotros.
Nos largamos a reír, y mi pequeño Ángel, alegre pateaba mi pancita lleno de vida. Mi madre que aun no podía creer que su inteligente hija de 17 años se había embarazado, estaba reacia a ver las fotos del bebé, fue un gran asombro, cuando una noche le sorprendí viendo los videos y las ecografías a escondidas. Fue hermoso ver que a pesar de todo, ella amaba a mi hijo tanto como yo.
Los días pasaban y yo estaba a semanas de dejar el colegio, a mi buena amiga se le había metido en la cabeza hacerme un Babyshower con algunos chicos y chicas del curso, ella, Carlos y mi novio.
-Dalia, que tengas un bebe hermoso
Mis compañeras me abrazaban llorando mi ultimo día en el colegio, me reí muchísimo, cuando en la fiesta para el bebé, las mismas lloraban acariciándome el estomago con emoción.
-Dejen de llorar y vamos a brindar por esta linda criatura, que llego a nuestras vidas de manera imprevista para llenarnos de alegría.
Carlos en medio de todos proponía el brindis con unas palabras hermosas que jamás espere oír de sus labios, le sonreí entre lagrimas de emoción y entre aplausos me apreste a beber mi jugo de papaya cuando Valeria me lo quito bruscamente.
-¡No lo bebas!
Por la velos maniobra y por no golpearme, se tropezó y con ella Carlos al intentar sostenerla. Sin importarle mucho, se incorporo de un salto mirando con un desprecio increíble a Fernando.
-Le hecho algo a tu jugo.
Todos se volvieron hacia mi novio, quien al verse acorralado por las miradas me sujeto del brazo arrastrándome violentamente fuera del lugar, detrás de nosotros, escuchaba los gritos de mis compañeros. Mi retraído amigo intento frenar al padre de mi hijo pero recibió un golpe muy fuerte en la sien.
-¡Fernando! ¿Qué te pasa?
Me solté como pude de su mano opresora para socorrer con dificultad al desvanecido chico. Valeria se lanzo contra Fernando en un acto desesperado y le arranco algo de los bolsillos, los invitados impactados solo atinaban ayudarme a levantar del piso a mi inconsciente amigo.
-Mira lo que encontré en su pantalón
Grito histérica la rubia, muy alterada por la situación.
-¿Qué es eso?
Carlos se despertaba apenas cuando vio a Valeria agitar un pequeño frasco, se lo quito de las manos, levantándose para tambalear un par de veces y quedarse quieto en un segundo.
-Misoprostol... Es.... un medicamento abortivo.
Sentí un frio recorrer todo mi ser, mire a mi novio que, sin importarle nada, había intentado matar a mi hijo en medio de la celebración más importante antes de su nacimiento.
-Tu... ¿Intentaste matar a mi bebé..?
Se rio irónicamente y tomándome otra vez del brazo, me miro fijamente para pronunciar las palabras que más daño causarían en mi vida.
-No quiero a ese niño, jamás lo he querido y jamás lo querré.
Me soltó bruscamente para marcharse como si nada, yo sentía mis piernas flaquear y entre 6 personas tuvieron que llevarme dentro de la casa. Luego de eso, los recuerdos se me hacen borrosos, lo que mas recuerdo es la sensación de dolor por todo mi cuerpo, especialmente en mi vientre...
-Dalia, Dalia tesoro, despierta soy yo, Valeria, tranquila mi niña, ya estas bien.
El techo blanco, iluminado por luces del mismo color me alarmo, mire a mi alrededor rápidamente y me halle en una habitación de hospital.
-¿Qué..? ¿Qué tiene el bebé?
Me intente incorporar pero mi amiga me calmo.
-Tranquila, el bebe y tu están bien, solo tuviste un mal día, pero ya paso.
Me recosté cansada, sentía la mano tibia de Valeria sobre mi frente, su voz arrulladora adormeció mi dolor y puso en pausa mi tristeza.
Soñé que el bebe flotaba tranquilo dentro de mi, cuando de pronto, algo lo asustaba y comenzaba a llorar, se movía intentando evitar que algo lo alcanzara, vi una pequeña aguja entrar a mi útero pinchándole un piececito. El lloro más fuerte, llamándome desesperadamente. Sentía un dolor punzante en el corazón. Mi hijo, de pronto fue tomado por unas pizas y desmembrado sin compasión, el ultimo de sus gritos agonizantes, quedaba repitiéndose en el vacio de mi cuerpo.
Desperté llorando, era de noche y no se escuchaba nada aparte de mis sollozos.
-Depende de ti.
La oscuridad de la habitación, apenas me dejaba distinguir una silueta, erguida frente a mi.
-Si quieres a tu hijo, debes luchar por el, y no dejar que nadie le haga daño, ni siquiera tu.
Se acerco, mostrándose a la luz de la luna. Carlos me miraba con seriedad y un aire distinto.
-¿Podrás?
Mis ojos se empañaban de lagrimas y el se me acercaba para besarme suavemente las manos.
-Eres una gran mujer y serás una gran madre, solo debes ser valiente y darte cuenta de que tu hijo, solo te tiene a ti.
Su voz parecía alejarse y yo me sumía en un profundo sueño.
Tres días después, pude marcharme a mi casa en compañía de mis seres queridos, cuando les conté lo del sueño y lo que me había pasado con Carlos todos se extrañaron.
-Yo no estaba en el hospital esa noche.
Mis amigos me miraron con curiosidad.
-¿No será que lo soñaste hija?
Mi madre me acariciaba el brazo mientras yo me sentía un tanto fuera de lugar, como podría haber soñado una cosa así. Algo tan.... real.
El invierno se me hacia eterno, me sentía pesada caminando por mi casa, con una manta siempre encima, el bebe sentía mi malestar, y pateaba con fuerza. Estaba en las 35 semanas, por lo que el doctor puso en alerta a todos mis cercanos.



-Continuara-
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.fotolog.com/tiva__sama
AlesSa~
Vampire
Vampire
avatar

Sagitario Mono
Mensajes : 1531
Puntos : -241
Fecha de inscripción : 12/03/2010
Edad : 24
Localización : From Hell
Humor : Negro, sarcastiko, bizarro

MensajeTema: Re: Superfiction   Dom Mar 14, 2010 3:06 am

T-T
espero continuacion T-T
aaaaaah :'(
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.fotolog.com/alessa_manson
 

Superfiction

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: Recreación :: Literatura-